Volvamos a la normalidad

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VOLVAMOS A LA NORMALIDAD

CAROLINA DARIAS (Ministra de Sanidad)

(¿Dispones de 7 minutos para leer este texto?)

Este lunes pasado, 28 de marzo, empezó a funcionar una nueva dinámica en España frente al hecho COVID. No es que se cayera el mundo del estruendo… pero ha sido el inicio de la nueva situación.

Como ya es habitual en este blog, y como deferencia a las personas que prefieren escuchar a leer, voy a colgar a continuación el vídeo del texto.

Para resumir la nueva tendencia, las nuevas medidas son:

  • No contar cada caso. O sea, no buscar al bicho obsesivamente en cada persona que se ponga delante.
  • Sólo se harán pruebas (y siguen “erre que erre” con las PCR) a las personas mayores de 60 años, a inmunodeprimidos y embarazadas, así como al personal de entornos especialmente sensibles (sanitarios, residencias) y a las personas con un cuadro de infección respiratoria aguda de vías bajas que requieran ingreso hospitalario.
  • Se deja a criterio del médico, según las sintomatologías, hacer o no la prueba, así como el aislamiento o la baja laboral. O sea, que volverán a darse las bajas laborales por motivos meramente clínicos (tener síntomas) no por criterios epidemiológicos (ser contacto directo o cosas por el estilo).
  • Ya no habrá cuarentenas por casos positivos asintomáticos o leves.

Pero no ha llovido a gusto de todo el mundo. Eso estaba más que asumido.

Aunque a muchos de nosotros, los pasos se están dando a paso de tortuga, cuando se tendría que haber desmontado este circo general hace ya mucho tiempo, para una gran parte de los expertos, tomar estas nuevas medidas es una auténtica temeridad.

En Reino Unido ya se están publicando artículos por parte de expertos en los que se preconiza el cambio hacia una operativa normal en la red de asistencia sanitaria pública. Afirman que el SARS-CoV-2 está en transición hacia la endemicidad.

Con este “palabro” se hace referencia a la presencia continua del virus y a la estabilización de las infecciones, resultado de la inmunidad de la población. A diferencia de un estado de pandemia, que se caracteriza por una rápida propagación del bicho de turno con una población totalmente susceptible.

Estoy haciendo referencia, como ejemplo, a un artículo escrito en Journal of the Royal Society of Medicine hace un par de días (31 de marzo 2022).

Afirman también que en Reino Unido, aunque la prevalencia de casos en enero ha sido de 12 millones, las tasas de hospitalización y muerte por SARS-CoV-2 no siguen la misma tendencia que en otras oleadas. El número de camas ocupadas en UCIs no es significativamente mayor que los ocupados generalmente por neumonías.

Las sucesivas variaciones en el bicho están generando cuadros de menor gravedad. La actual, Ómicron, se ha caracterizado por dar muchos casos asintomáticos y, en la mayoría de casos sintomáticos, cuadros más leves que en otras variantes, semejantes a catarros.

Cito literalmente:

Si bien las desviaciones excepcionales de la política de salud normal pueden haberse justificado al principio de la pandemia para salvar a las personas de una amenaza inminente sin importar el costo, ya no son apropiadas.

Aquí describimos la necesidad de volver a las medidas clásicas de salud pública necesarias en una situación endémica.

Y enumera una serie de condiciones a reconstruir en el modelo sanitario público de atención primaria en Reino Unido, que no voy a reproducir totalmente por su extensión.

En cuanto a las recomendaciones de los refuerzos de las inoculaciones en personas vulnerables… siempre que se demuestre su efectividad en estudios de fase 4 en los que los resultados sean dados a conocer públicamente de forma transparente.

Hace especial mención a las inoculaciones a niños y jóvenes, dada la falta de evidencia de beneficio y su potencial de daños cardiacos y otros aún desconocidos.

De continuar la legislación promulgada al inicio de la pandemia, debe demostrar que cumple con los requisitos de legalidad, necesidad, proporcionalidad y no discriminación.

En España, por ejemplo, cito al portavoz de la Asociación de Médicos Generales y de Familia, que dice que con estas medidas que se han comenzado a imponer, “sólo queda la clínica” (los síntomas) para identificar la enfermedad, por lo que “se perderán” dos años de avances en el diagnóstico, y muchos casos positivos pasarán inadvertidos dentro de la denominación general de  “proceso respiratorio indefinido”.

¡¡Pues claro!!, ¡¡como tiene que ser!!

O sea, ¿pretenden mantener el acribille de pruebas diagnósticas a discreción, venga o no venga a cuento, de todo aquél que entre en un Centro de Enfermedad (que no de Salud) o de un hospital?

Otro espécimen. El ex-director de Acción Sanitaria de la OMS anticipa la saturación de los centros de atención primaria. ¿Y en qué se basa dicha hipótesis? Atención:

“No podemos pensar que la ciudadanía va a tener la capacidad de tomar decisiones y valorar la severidad o el riesgo”.

Vamos a ver. Estoy de acuerdo que una persona normalita no va a poder realizar un diagnóstico diferencial entre una bronquitis aguda y un cuadro bronconeumónico más grave. Pero sí que va a tener el sentido común de poder diferenciar un simple catarro de una situación en la que no puede alentar.

En la situación del catarrito, pues hará lo de siempre: uso de pañuelos, control de temperatura y, generalmente la toma de algún fármaco mitigante de los síntomas. A lo mejor un par de días algo más cansado o sin ganas de hacer cosas…, incluso que le haga acudir a su médico de cabecera para un tema laboral (posibilidad de baja transitoria). Y nada más.

Y en la situación de franca afectación, pues irá directamente al médico o, si ya no está con tantas fuerzas, pedirá una visita a domicilio… como se ha hecho siempre cada invierno con los brotes estacionales de gripe.

Y, en todo caso, ¿quién ha provocado que parte de la ciudadanía no tenga la capacidad de tomar este tipo de decisiones? El miedo que han introducido en las cabezas pensantes de la población día a día, machaconamente. ¿Quién ha jugado con eso tan peligroso?

Vamos a dar a la población el nivel de responsabilidad que le corresponde. Y para ello es necesario que tenga información clara y contrastada, fiable.

Aprovechemos la ocasión de que hay muy pocos casos graves, los ingresos en hospitales siguen descendiendo o se estabilizan en cifras bajas, y las UCIs también están descongestionadas.

OCUPACIÓN DE CAMAS HOSPITALARIAS / UCI (31 MARZO 2022)

Con fecha 31 de marzo 2022:

  • Sólo el 3’34% del total de camas de hospital están ocupadas por enfermos Covid-19.
  • Sólo el 4’62% del total de camas de UCI están ocupadas por enfermos Covid-19. Poniendo números claros: para una sala de UCI de 20 camas (que no está nada de mal), en estos momentos, como promedio estadístico, estaría ocupada 1 cama por una persona grave con Covid.

Con fecha 30 marzo 2022.

  • En la última semana contabilizada, han fallecido por/con Covid-19 171 personas, de una media de 8.200 personas que mueren semanalmente en España por todo tipo de causas.

MUERTOS POR CORONAVIRUS ESPAÑA (30 MARZO 2022)

Y vamos a ver la proporción de muertos por grupos de edad.

MUERTOS POR CORONAVIRUS ESPAÑA POR GRUPOS DE EDAD (30 MARZO 2022)

Se puede observar que alrededor del 60% son personas mayores de 80 años, que son las que habitualmente suelen morir, estadísticamente hablando, por cualquier causa.

Y es que, desde ese valor inicial de letalidad (la proporción de muertes producidas en los afectados) de 3’4% que comunicó la OMS al comienzo de la pandemia, hasta las cifras más digeribles de 0’27% como valor de mediana en la revisión que publicó la OMS de manos del epidemiólogo Dr. John Ioannidis ya en octubre 2020… va un trecho.

El mismo epidemiólogo, al contabilizar sólo a las personas menores de 70 años, mostraba una letalidad corregida del 0’05%. Para personas mayores de 70 años (2’4-5’5%) es un proceso más grave que una gripe normal (alrededor del 0’15%)… pero, para la población general, la cosa no debe salirse de madre, con el pánico que nos han imbuido.

Y ya, por último, si echamos un vistazo al valor Rt, al valor de reproductividad por el que se transmite una enfermedad contagiosa.

NÚMERO REPRODUCTIVO BÁSICO ESPAÑA (1 ABRIL 2022)

Está actualmente en un nivel de 1’02. Y como se ve en la gráfica, desde la primavera de 2020, que ahí sí estuvo desbocado, está dibujando unos dientes de sierra alrededor del 1. Para que una epidemia se extienda, este valor debe estar muy por encima de 1, como lo estuvo en la primavera de 2020.

Y, además, todos estos datos están gestados a través del “supuesto diagnóstico” realizado por las cuestionadas PCRs.

A quien corresponda:

Muy señores míos: explíquenme de una vez para que yo lo entienda, por qué estamos todavía sumidos en las medidas pandémicas cuando la verdadera pandemia se acabó en mayo 2020.

Hagan el favor de cerrar el chiringuito del miedo al bicho y volvamos a una vida normal, no a esa falsa “nueva normalidad” que nos quisieron vender desde sus poltronas.

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Salud para ti y los tuyos


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